
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología limitada al ámbito de la investigación o de las grandes empresas y comenzó a incorporarse de manera progresiva en las instituciones educativas argentinas. La aparición de herramientas capaces de generar textos, analizar información, producir imágenes, programar y adaptar contenidos está modificando las posibilidades de enseñanza, pero también plantea un desafío: aprender a utilizar estas tecnologías sin convertirlas en un reemplazo del proceso educativo.
En Argentina, esta transformación ya cuenta con iniciativas concretas. En mayo de 2025, el Ministerio de Capital Humano presentó PAIDEIA, el Programa Argentino de Innovación de la Educación con Inteligencia Artificial, cuyo objetivo es incorporar el uso pedagógico de la IA desde la educación primaria hasta la secundaria. La propuesta contempla tres grandes áreas: pensamiento computacional, aplicación de inteligencia artificial y desarrollo de soluciones basadas en IA.
El programa plantea una diferencia importante respecto de una incorporación superficial de estas herramientas. No se busca simplemente que los estudiantes utilicen un chatbot para obtener respuestas, sino que desarrollen capacidades para comprender cómo funcionan estas tecnologías, utilizarlas de manera consciente y evaluar críticamente los resultados que producen.
Dentro de PAIDEIA, por ejemplo, el pensamiento computacional aparece relacionado con la descomposición de problemas, el reconocimiento de patrones, las secuencias y la creación de algoritmos. En niveles posteriores, la propuesta incorpora el uso consciente de herramientas de IA para organizar información, producir textos, analizar datos y resolver problemas. También contempla que los estudiantes puedan avanzar hacia el desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en programación, algoritmos y análisis de datos.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante porque la inteligencia artificial puede generar respuestas que parecen correctas aunque contengan errores. Por este motivo, una de las competencias más importantes para los estudiantes no consiste solamente en saber formular una pregunta a una IA, sino en poder analizar la información obtenida, contrastarla con otras fuentes y determinar si realmente responde al problema planteado.
El desafío también alcanza directamente a los docentes. La utilización de IA en el aula requiere conocer sus posibilidades, pero también sus limitaciones, riesgos y criterios de uso responsable. El propio programa PAIDEIA establece la formación docente como uno de sus ejes transversales y plantea la necesidad de desarrollar competencias para integrar estas tecnologías de manera pedagógica y contextualizada.
En este sentido, durante 2026 el Gobierno argentino anunció una iniciativa de capacitación en inteligencia artificial destinada a 1.600 docentes. El programa será implementado por la Fundación Sadosky junto con Raspberry Pi y busca alcanzar indirectamente a unos 144.000 estudiantes. La propuesta Experience AI fue desarrollada por Raspberry Pi Foundation junto con Google DeepMind y está orientada a fortalecer conocimientos sobre inteligencia artificial dentro del sistema educativo.
La capacitación docente adquiere así una importancia estratégica. Una computadora o una plataforma de IA por sí sola no modifica necesariamente la calidad del aprendizaje. El impacto depende de cómo se integre la herramienta dentro de una propuesta educativa y de qué objetivos se persigan.
Un ejemplo puede observarse en una clase de programación. Un estudiante puede utilizar una IA para solicitar una función determinada en Python. La herramienta puede generar el código inmediatamente, pero el aprendizaje no debería terminar allí. El docente puede pedirle al estudiante que explique cada parte del programa, identifique posibles errores, modifique el código y compruebe su funcionamiento.
De esta manera, la inteligencia artificial se convierte en un recurso de apoyo y no simplemente en un mecanismo para evitar el trabajo intelectual. El estudiante continúa teniendo que comprender el problema, analizar la solución y justificar las decisiones tomadas.
Esta discusión también está llegando a las universidades argentinas. Investigadoras como Guadalupe Álvarez, Lourdes Morán e Hilda Difabio analizaron los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial en la educación superior argentina. El trabajo destaca cuestiones relacionadas con accesibilidad, equidad, formación en habilidades digitales y la necesidad de establecer marcos éticos para el uso de estas tecnologías.
El impacto de la IA tampoco se limita a la generación de textos. Las instituciones educativas pueden utilizarla para crear materiales adaptados, generar ejercicios con diferentes niveles de dificultad, analizar grandes volúmenes de información o desarrollar experiencias de aprendizaje más personalizadas.
En combinación con otras herramientas digitales, la IA también puede formar parte de propuestas transmedia. Un mismo contenido puede ser presentado mediante un texto, una infografía, un video, una simulación, un podcast o una actividad interactiva. Esto permite que los estudiantes puedan aproximarse a un mismo concepto mediante diferentes formatos y lenguajes.
La integración tecnológica también puede favorecer el aprendizaje basado en proyectos. Un grupo de estudiantes puede utilizar herramientas de IA para investigar una problemática ambiental, analizar datos, diseñar una presentación y posteriormente desarrollar una solución mediante programación o robótica. La tecnología deja de ser entonces un contenido aislado y pasa a funcionar como una herramienta dentro de un proceso más amplio.
Sin embargo, la expansión de la inteligencia artificial también genera interrogantes relacionados con la privacidad, la autoría y la dependencia tecnológica. Las instituciones educativas necesitan establecer criterios claros sobre qué información pueden introducir los estudiantes en estas plataformas, cómo deben citar los contenidos generados y qué actividades deben continuar realizándose sin asistencia automatizada.
Por esta razón, la educación sobre inteligencia artificial no debería limitarse a enseñar qué herramientas existen. También debe incluir aspectos relacionados con ética digital, privacidad, sesgos algorítmicos, verificación de información y responsabilidad en el uso de sistemas automatizados.
El propio PAIDEIA plantea una incorporación progresiva, crítica y contextualizada de la IA y contempla la creación de un Observatorio Permanente de la IA en Educación para generar información sobre sus usos e impactos dentro del sistema educativo argentino.
El objetivo final no debería ser reemplazar al docente ni automatizar completamente el aprendizaje. La tecnología puede encargarse de determinadas tareas, pero la educación continúa necesitando acompañamiento, interpretación, intercambio de ideas y construcción de conocimiento.
La verdadera transformación se produce cuando la inteligencia artificial permite que docentes y estudiantes hagan cosas que antes eran más difíciles de realizar. Un profesor puede dedicar menos tiempo a determinadas tareas repetitivas y más tiempo a acompañar procesos individuales. Un estudiante puede utilizar una herramienta para recibir explicaciones alternativas, comparar soluciones o experimentar con diferentes posibilidades.
Argentina ya comenzó a desarrollar políticas concretas para avanzar en esta dirección. El desafío para los próximos años será determinar si estas herramientas se incorporarán simplemente como nuevas tecnologías disponibles o si realmente contribuirán a transformar las prácticas educativas.
La diferencia será fundamental. Tener inteligencia artificial en las escuelas no garantiza una mejor educación. Enseñar a comprenderla, cuestionarla y utilizarla responsablemente puede ser, en cambio, una de las competencias más importantes que el sistema educativo argentino deberá desarrollar durante esta década.
Fuentes consultadas:
• Ministerio de Capital Humano – Programa PAIDEIA: Programa Argentino de Innovación de la Educación con Inteligencia Artificial.
• Argentina.gob.ar – Alcance del Programa PAIDEIA.
• Argentina.gob.ar – Ejes transversales de la Inteligencia Artificial en Educación.
• Argentina.gob.ar – Capacitación en inteligencia artificial para 1.600 docentes, 2026.
• Álvarez, G.; Morán, L.; Difabio, H. – “Hacia nuevos escenarios en el nivel superior: desafíos y oportunidades en tiempos de inteligencia artificial”, Praxis Educativa, 2025.